¿Cómo lograrlo?

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Depende de todos que las barreras para la participación y acceso a los bienes y servicios disponibles para la mayoría. en nuestra vida cotidiana se reduzcan y eliminen, para que todos tengamos la posibilidad de ejercer nuestros derechos y deberes con equidad; informarnos es una de las primeras posibilidades para lograrlo.

La discriminación con base en cualquier motivo de raza, género, etnia, capacidad u otro es prohibida en todos los sistemas legales, por ello debe denunciarse.

Para lograr una sociedad inclusiva es fundamental la participación comprometida del Gobierno a través de recursos económicos,  medidas legales y desarrollar conciencia, pero son también imprescindibles la unidad y el compromiso de todos los ciudadanos.

Como lo señala el BID (2004) es preciso desarrollar actividades como las siguientes:

• Sensibilizar a la comunidad en general acerca de la presencia de grupos de personas excluidos en la sociedad, a través de estadísticas gubernamentales y otros.
• Promover leyes constitucionales sobre diversidad multicultural, currículos multiculturales y educación bilingüe.
• Desarrollar acciones como los subsidios para la salud y la educación.
• Diseñar e implementar programas para el desarrollo local y regional.
• Mejorar los programas de educación y los déficit de capacitación.
• Crear y fomentar organismos gubernamentales especializados (para indígenas, afrodescendientes, mujer, etc.). EN DUDA.
• Promover la tolerancia, la solidaridad y el empoderamiento de los diferentes grupos sociales.
• Nivelar las oportunidades de acción de las personas a través de becas, cupos para la contratación de personal en empresas y partidos políticos.
• Apoyar, promover y usar la legislación y políticas antidiscriminatorias y que fomenten el empoderamiento y la protección laboral.
• Fomentar oportunidades para las personas excluidas por varias causas, redirigiendo bienes y servicios, empoderando y construyendo una base de apoyo común.

Hombres y mujeres, niños, niñas y adolescentes deben recibir un trato equitativo en sus entornos cotidianos, lo cual quiere decir que cuentan con los mismos derechos de desarrollarse, aumentar su nivel de competencia personal, educativo y social.

En relación con las personas con discapacidad, estas pautas generales nos ayudarán a garantizar un adecuado proceso de inclusión desde las posibilidades de la vida cotidiana:

• Adoptar una mentalidad positiva al tratar con personas con discapacidad, es decir, ver en ellos lo que tienen y no los que les falta.
• Ser empáticos y ante todo respetuosos.
• No ayudarles nunca sin consultar antes. La ayuda ”impuesta” puede herir y sentirse como un desprecio. Hay que preguntar con naturalidad si desean ayuda y cómo se las puede brindar.
• En ningún caso pronunciar frases compasivas sobre su estado o sentir lástima por ello.
• Establecer relaciones interpersonales de acuerdo a la edad sin pensar que son eternos niños, ni siquiera a las personas con discapacidad intelectual, pues les molesta.
• No dirigirse al acompañante de la persona con discapacidad a menos que él no pueda seguir la conversación. Esta es una actitud de marginación que puede lastimarlos profundamente.
• Demostrarles comprensión y tolerancia.

“El derecho a la igualdad no se traduce en una igualdad mecánica y matemática sino en ofrecer un trato igual acorde con las diversas condiciones del sujeto, es por ello que la aplicación del derecho en una determinada circunstancia no puede desconocer las exigencias propias de las condiciones que caracterizan a cada persona El derecho a la igualdad no excluye necesariamente dar un tratamiento diferente a sujetos colocados en unas mismas condiciones, cuando exista motivo razonable que lo justifique”.
Corte Constitucional Colombiana, 1993. Sentencia C-040 del 11 de febrero. MP Ciro Angarita Barón.

Última actualización en Viernes, 04 de Marzo de 2011 13:02