¿Cuáles son los factores de riesgo de exclusión?

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Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2000), los factores de riesgo de exclusión se relacionan principalmente con tres aspectos básicos en la vida de los seres humanos: acceso a los recursos, derechos y relaciones sociales.

Ingreso:

Actúa como mediador entre la economía y la satisfacción de las necesidades personales (materiales y espirituales), uno de los objetivos del milenio es reducir a la mitad, el porcentaje de personas cuyos ingresos sean inferiores a 1 dólar americano por día, así como el porcentaje de personas que padecen hambre (ONU, 2010). Los  precarios ingresos contribuyen a perpetuar las altas tasas de alumbramiento en las adolescentes.

Área:

Dependiendo del entorno en el que habiten (rural o urbano), las posibilidades de acceso a los recursos, participación y relaciones sociales cambian, siendo los habitantes de las áreas rurales más excluidos, pues es allí en donde se evidencia mayor falta de acceso a servicios básicos, empleo digno o vivienda apropiada. Se ha mostrado que los niños de áreas rurales tienen el doble de probabilidad de no terminar la escuela primaria que los niños que viven en áreas urbanas (ONU, 2010).

Origen étnico:

Conjunto de elementos culturales compartidos por una comunidad de individuos que organizan su vida cotidiana en torno de ellos. BID (2004). La diversidad cultural y étnica en América Latina y el Caribe se refleja en la presencia de tres grandes sectores poblacionales: los mestizos, los indígenas y los afrodescendientes. Las diferencias propias de grupos sociales minoritarios, incrementan los niveles de exclusión. La pertenencia y el ser originario de una u otra etnia, condiciona los derechos y oportunidades de las personas para vivir en esta sociedad de manera digna. No solo el hecho de la migración, sino también la falta de reconocimiento de grupos étnicos minoritarios, ciudadanos de pleno derecho,  favorece que se desarrollen procesos de exclusión entre las personas.

Género:

Según el informe de 2010 de la ONU las niñas del 20% de los hogares más pobres tienen una probabilidad más baja de tener educación. En el aspecto laboral, las mujeres suelen recibir una menor remuneración por su trabajo y se les suele relegar a las formas de empleo más vulnerables. La falta de una perspectiva de identidad de género, del reconocimiento y respeto de las minorías así como las relaciones de poder, contribuyen a profundizar la exclusión social a partir de continuas discriminaciones en personas que se consideran diferentes, que no se ajustan a las formas de pensar de la mayoría o no se acomodan a sus lenguajes.

Edad:

la niñez, los adultos mayores y los jóvenes son grupos particularmente excluidos, debido a la frecuente dependencia económica de estos hacia los adultos; lo cual conduce a la falta de reconocimiento de derechos propios, diferentes según la etapa del ciclo vital y en el caso de los adultos mayores, el debilitamiento de sus capacidades físicas reduce su posibilidad de autonomía.

Desplazamiento:

más de 42 millones de personas han tenido que abandonar sus hogares por conflictos o por persecución (ONU, 2010). Las condiciones de desarraigo territorial, económico y socio-cultural de la población que ha sido desplazada de sus lugares de origen (incluidas personas indígenas y afrodescendientes), promueven que se conviertan en el grupo social más vulnerable, puesto que el desplazamiento implica la pérdida de un lugar adecuado para vivir, pérdida del oficio o empleo anteriormente desempeñado y dificultades exacerbadas para la consecución de uno nuevo, exposición a factores de riesgo debido al dramático cambio en el estilo de vida, precarias condiciones de salud, alimentación y educación y en muchos casos falta de identidad o documentación  pertinente a su condición de ciudadano.

Educación:

tener un bajo nivel formativo, no tener acceso a una formación ocupacional adecuada a sus necesidades y que capacite para el empleo y para competir en el mercado laboral, el desconocimiento del recorrido laboral previo a un evento de migración, el desempleo, el subempleo, el empleo informal y el empleo en condiciones precarias son situaciones que conducen a un mayor riesgo de exclusión de las oportunidades de participación en la sociedad. La falta de educación contribuye también a perpetuar las altas tasas de alumbramiento entre adolescentes. Es por ello que se menciona como uno de los objetivos del milenio lograr la enseñanza primaria universal (ONU, 2010).

Discapacidad:

las personas con discapacidad son frecuentemente excluidas, debido a barreras de diferentes tipos (de información, de pensamiento o actitud y de prácticas) que encuentran en su medio les impiden participar de la forma en que debieran (CDPD, 2006). En Colombia, al igual que en otros países, los niños y niñas en situación de discapacidad tienen mayores barreras de acceso a servicios, menor permanencia en escenarios de socialización y mayores probabilidades de exclusión social. (FSC, 2010). Así mismo es importante resaltar que las personas con discapacidad y sus familias son más propensas que el resto de la población a vivir en la pobreza. Bengt Lidqvist, 2002.

Brecha digital:

acceso diferencial a los recursos de información y conocimiento que expresa la desigualdad en el acceso a los bienes y servicios públicos y el acceso a los activos productivos (PNUD, 2002), si esta se reduce o elimina se aumentan las posibilidades de ingreso laboral, de formación personal y profesional y de ejercer una participación plena como sujeto de derechos y deberes en la sociedad.

Comúnmente los factores antes mencionados interactúan entre sí, por lo cual se aumenta el riesgo de exclusión. Por ejemplo para las mujeres jóvenes, los niños y niñas o los adultos con discapacidad, o las personas con bajos niveles de ingreso que tienen un desigual acceso a los bienes y servicios públicos por no tener acceso a las Nuevas Tecnologías de Información y las Comunicaciones.

Última actualización en Lunes, 28 de Febrero de 2011 21:11