¿Cómo aceptar la discapacidad de mi hija o hijo?


Tener una hija o hijo con discapacidad puede generar en la familia diferentes emociones, este proceso es único para cada caso, pero generalmente incluye dolor, culpa, autocompasión y aislamiento antes de comprender la discapacidad, buscar apoyo, hablar con otras familias similares y poder adaptarse con confianza a sus condiciones. La dinámica familiar se ve alterada en varios aspectos: emocional, en la distribución de roles, en las rutinas diarias, en las responsabilidades, en las expectativas y en el proyecto de vida familiar, que necesita ser ajustado conforme a las características y capacidades de la niña, niño o adolescente con discapacidad. Criar a una hija o hijo con discapacidad implica necesidades adicionales de apoyo personal y social, ya que enfrentan más barreras para su aprendizaje y autonomía.