Valorar las fortalezas sobre las debilidades


Enfocarse en las fortalezas y capacidades de su hija o hijo y no en las limitaciones abre la puerta a un trato que fomenta su inclusión activa en la familia y la sociedad. Asumir una mirada positiva ayuda a desarrollar habilidades importantes para interactuar con el entorno, participar en actividades familiares, explorar intereses personales y socializar con los pares. Al destacar sus talentos y logros, se crea un ambiente que impulsa la autonomía, refuerza la autoestima y promueve un crecimiento integral. Valorar lo que pueden hacer no solo beneficia su desarrollo, sino que también enriquece la dinámica familiar y fortalece los vínculos con quienes los rodean.